jueves 14 de abril de 2011

Decidirse por un ERP. Consideraciones

A la hora de decidirse por un ERP debemos tener en cuenta numerosos factores. Ante todo hay que tener claro que la contratación de un ERP es equivalente a un matrimonio, con una diferencia, que no es para siempre.

¿Cómo, no es para siempre? No.

El ciclo de vida de un ERP puede estar en torno a los diez años. Es lógico. Los avances tecnológicos hacen que determinadas tecnologías y plataformas queden desfasadas en un periodo mas corto que el mencionado. Se mantiene unos diez años, aproximadamente, para dar tiempo al cliente a asumir una nueva inversión.

Una segunda consideración es que cuando compramos un ERP, en realidad, como en todo el software, estamos comprando el derecho de uso, no la propiedad del mismo.

¿Qué quieres decir con esto?

Quiero decir que en el contrato que firmemos estaremos sujetos al pago de unas cuotas de mantenimiento, pago de las actualizaciones, etc. En cualquier caso, nunca podremos vender nuestras licencias ya que no son nuestras. Nuestro es únicamente el derecho de uso.

¿Entorno web o cliente-servidor?

Esta decisión dependerá del uso que vayamos a darle al ERP. Actualmente están de moda los entornos web. Las campañas publicitarias para que todo el trabajo se haga "en la nube" ayudan a ello. En mi opinión hay que reflexionar sobre el tema intentando ser objetivo. En muchas ocasiones la ubicuidad no tiene utilidad real ya que, al final, cuando nos conectamos con nuestro entorno laboral lo solemos hacer desde nuestro portátil habitual o puesto de trabajo. Son casos muy reducidos los que realmente le sacan jugo a conectarse desde cualquier sitio. Por otro lado, la tecnología cliente- servidor es muy efectiva.

Quizás la mejor opción fuera la mixta. Determinadas funcionalidades poderlas ejecutar via web, mientras que el trabajo de fondo se realice mediante cliente-servidor.

¿Qué tipo de ERP debo escoger? ¿Por prestigio, por coste?

Obviamente el mercado nos ofrece un ámplio abanico de productos. Tenemos los productos de primera línea, tal como SAP, Navision, etc que tienen numerosas implantaciones realizadas con contrastada solvencia. También es cierto que el producto y la empresa implantadora no son los únicos factores de éxito. Numerosas implantaciones han fracasado porque la empresa no ha sabido explicar correctamente sus reglas de negocio.

En este tipo de ERP hay que tener preparado un presupuesto muy abultado, si bien es cierto que algunas de ellas disponen de productos de segundo órden, adaptados a presupuestos un poco más ajustados.

A continuación existen otra gama de productos, a corta distancia, como Ekon y Sage que están diseñadas para llegar a la mediana empresa, consiguiendo adaptarse a las necesidades del cliente.

También existen otra serie de productos de gama más baja. El presupuesto necesario es mucho reducido, así como sus prestaciones. En estos casos tampoco existe la posibilidad de personalizar el producto a nuestras necesidades.

Desde hace pocos años han aparecido ERP de software libre, tales como Openbravo, Compierre, etc, que prometen ser una alternativa seria a los anteriores. Reducen el coste total de la propiedad y permiten una personalización mucho más fácil. En principio, su capacidad de evolución es mayor, ya que los programadores potenciales son muchos más.

Y, por último, quisiera mencionar mi favorito, Delfos. Este es un producto híbrido, y lo llamo así porque tiene una política de licencias similar a software libre y una flexibilidad y potencia equiparables a Ekon y Sage. Además, igual que los de software libre, pueden descargarse versiones gratuitas.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

También es importante que el ERP a escoger incorpore la posibilidad de conexiones a dispositivos tipo PDAs, Iphones que cada vez serán de mayor utilidad para disponer de datos en cualquier lugar.