jueves 24 de marzo de 2011

ALGUNOS PROBLEMAS AL IMPLANTAR UN ERP

Implantar un ERP es una tarea compleja. Rectifico. Implantar un ERP es una tarea sencilla. Ahora bien, implantarlo y que funcione es una tarea muy compleja.

Aunque parezca mentira la mayor dificultad no reside en el programa contratado. Actualmente, a nivel informático, se puede conseguir prácticamente todo. Lo más difícil con diferencia es tener una idea clara y precisa de lo que se quiere.

¿Es posible? Desde luego.

Como codificar los artículos, decidir su denominación, como realizaré la gestión de almacenes, como planificaré la producción, etc.

La mayoría de veces la empresa realiza sus funciones mediante lo que yo denomino el "know how implicito". Es decir, se sabe como se hacen las transacciones pero ese conocimiento está en la cabeza de la persona que lo realiza. No existen procedimientos escritos o, lo que es peor, están escritos, en el tercer cajón, bien archivados y llenándose de polvo.

¿Qué ocurre? Que cuando aquella persona deja la organización la empresa pierde sus conocimientos y debe volver a empezar.

Entonces, ¿qué debo hacer?. Básico: en el proceso de implantación debe existir un único interlocutor por parte de la empresa y otro por parte de la compañía que realiza la implantación. Estos deben canalizar absolutamente todos los parámetros del proceso.

Confeccionarán un calendario de implantación con el objetivo de que todos los miembros del equipo de implantación adquieran compromisos.

Los avances conseguidos deben reportarse a gerencia,.

Una de las cualidades de la figura del responsable de la implantación es de ser buen comunicador. Es importantísimo involucrar a todo el personal. Desde la gerencia, desde luego, hasta el último usuario. La razón es clara. De ellos dependerá que el programa tenga éxito. Mucho más que de los informáticos.

Mas adelante seguiremos analizando otros aspectos sobre el proceso de implantación.